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15 de octubre de 2019 00:28:52 | Edición impresa | Síguenos en: rss

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Kike Quiñones: “El humor debe ser renovado”

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Por Dedeté

Nadie duda de la popularidad de Kike Quiñones. La ganó en el año 2002 con su personaje Bandurria en las aventuras Los pequeños Fugitivos y le acompaña hasta hoy. La simpatía es el  resultado de la excelencia de su desempeño artístico en televisión, cine y teatro y de un repertorio caracterizado por la agudeza, inteligencia y la conexión con el público. Esas cualidades le han servido para llevar por buen camino al Centro Promotor del Humor (CPH), institución que está cumpliendo 25 años de creada.

Desde hace ochos años Kike Luis Enrique Amador Quiñones dirige el Centro con la misma entrega que pone a cada puesta en escena. En este tiempo es visible su capacidad de organización para imbricar a distintas instituciones culturales, de ver y entender el humor desde lo escénico, lo literario, lo visual, sin divorciarse de la academia.

Confiesa que ahora duerme menos que antes para no descuidar las funciones dierectivas, el trabajo actoral, y sus estudios de maestría en Procesos Culturales Cubanos en la Universidad de las Artes de Cuba. Ella está vinculada con el estudio del teatro vernáculo.

Como muchos de sus días, estos también son de ajetreo, pero tienen la particularidad de las celebraciones por el aniversario y  los ensayos de Vamos a pasarla bien, espectáculo que bajo su dirección general se realiza este fin de semana en el capitalino Karl Marx. Con la caballerosidad que le distingue, Kike Quiñones accedió a conversar con nuestro sitio:

En el verano de 2011 te estrenas como director del Centro Promotor del Humor entonces me comentaste: El humor cubano vive una etapa refundacional...

Hacía muy poco me había integrado a la junta artística del Centro y junto a Iván Camejo, entonces su director, diseñábamos nuevas rutas de desarrollo para el humor escénico y su vínculo con otras áreas de la creación. Entonces retomamos también el evento teórico ¿Piensas ya en el humor?, en mi opinión, uno de los mayores aciertos de esta última etapa.

En el momento en que entro al CPH se suma, además, el hecho de pasamos a ser una empresa del sistema de las artes Escénicas, antes éramos una agencia de representación artística presupuestada y con tratamiento especial.

¿Qué ventajas trajo consigo convertirse en empresa?

Las ventajas son muchas, aunque la independencia económica también tiene sus escollos; desde el punto de vista funcional hemos seguido trabajando con el mismo rigor del primer día.

 Le diste al Festival de Humor Aquelarre otro carácter&

Vimos la posibilidad de abrir un poco el espectro en cuanto a propuestas desde diferentes perspectivas. Nuestra labor se había centrado demasiado en La Habana y era necesario acercarnos más a las provincias y con ello a los creadores de esos territorios, a sus miradas. Esto diversificó la escena humorística devolviendo a la palestra nacional a grupos como La leña, Etcétera, Komotú y otros que reactivaron repertorios y aportan muchísimo, desde entonces al trabajo del humor escénico cubano.

 ¿Qué experiencia resultó de ese acercamiento a otras provincias con la realización de los Festivales pre-Aquelarre?

Realmente esto se relaciona con lo anterior que te expresaba del trabajo de extensión que nos hemos propuesto. Desgraciadamente no todas las provincias han entendido la necesidad de este trabajo, que por desgastante, no deja de ser hermoso. Hoy contamos con el Satiricón en Holguín, Va riendo el Guaso en Guántanamo, con Pinar me río en la más occidental de las provincias. Hemos sumado a Bayamo por partida doble, porque además de su evento, también nos insertamos en la Fiesta de la Cubanía. Desgraciadamente las autoridades de Villa Clara no se interesaron por continuar el Humor sin sombrero, que fue el primero en realizarse y que estaba dedicado al legendario Argelio García (Chaflán), además de perderse el mejor evento teórico que realizábamos en provincias y que más tributaba al nacional. Pero hemos entendido que esa labor necesita del interés de las provincias, porque si no resulta imposible llevarla a cabo.

Ya es habitual que en cada Festival Aquelarre se exhiba una muestra de humor gráfico y se concurse anualmente en este apartado, así como en literatura&

Hemos tenido el privilegio de compartir con grandes artistas de la plástica en nuestros jurados y concursos. Ni qué decir en cuanto a los escritores y realizadores audiovisuales. Específicamente la literatura y el humor gráfico tributan al evento de manera muy especial. Varios de los títulos premiados se han publicado en editoriales como la José Martí, Tablas alarcos, Sed de belleza y Ediciones La Luz.

Los espectáculos de humor llenan las salas de los teatros, incluido el Karl Marx con una capacidad de más 5000 personas, ¿ por qué luego estas obras no son llevadas a auduivisuales para ser comercializados?

El humor caduca muy rápido. Cuando a alguien le gusta una canción mientras más la escucha más la disfruta, pero cuando usted ve un chiste varias veces, deja de sorprenderlo y por ende necesita reinventarse constantemente, por lo que grabar espectáculos para producir audiovisuales es muy complicado desde el punto de vista de repertorio.

En estos ocho años de dirección, comenzaste tus estudios de maestría y te has alzado con varios galardones: En el 2012, los Premio Aquelarre al mejor espectáculo del año y Villanueva con Reír es cosa muy seria  y en el 2015 también resultó ser mejor espectáculo Humor con cierto aire ¿Cómo logras llevar con éxito todo a la vez?

Durmiendo menos que antes. Es complicado, de hecho, ya creo pertinente que otro se haga cargo del Centro, más que todo porque cuando uno está tanto tiempo dirigiendo y trazando estrategias la tendencia es a viciarse casi sin percatarse, y eso es lo que no quisiera, esta institución demanda procesos creativos que deben ser renovados, porque, como los chistes, puede envejecer muy rápido.

¿Qué se mantiene del vernáculo en el humor cubano y cuáles códigos aparecen?

Hay invariantes que se mantienen y otras que se reeloaboran constantemente. Tenemos el modo de representación vernacular de manera intravenosa, así como el tratamiento paródico de la realidad. Por otra parte, sin renunciar a lo anterior se perfilan maneras nuevas de representación, como el stand up comedy en el que también tenemos excelentes exponentes.

Prefieres los personajes dramáticos o humorísticos?

Me gusta interpretar personajes, dramáticos o humorísticos, no tengo preferencias por unos u otros, y soy de los que trabaja cada uno con el mismo rigor.

En el recien concluido IX Congreso de la UNEAC los debates se centraron en el debilitamineto de la crítica. ¿Cuál es tu opinión?

Soy el primero que aboga por el ejercicio de la crítica, pero ello debe ser responsable y con rigor. La crítica no puede ser superficial. El crítico necesita autopreparación tanto el creador. Sino su opinión se convierte en un arma de doble filo, que no aporta, y sí distorsiona.

Es palpable el desarrollo del Centro en estos últimos años, mas de tus proyecciones queda pendiente el rediseño de la imagen del Humor en la televisión&

Ahora mismo estamos avanzando de una forma trepidante en el diseño de propuestas para la televisión. Trabajamos de manera conjunta con el ICRTpara diversificar las propuestas en la parrilla. Es un trabajo difícil en el que estamos involucrados los creadores.

¿Cuándo se llega a 25 años del CPH qué figuras de nuestra cultura no deben olvidarse?

Me pones en un aprieto, yo creo que habrá que recordar esos imprescindibles que la gente nunca olvida como Tres Patines, Arredondo, Idalberto Delgado, Miravalles, Eloísa Álvarez Guedes, Natalia Herrera, Héctor Zumbado, Carlos Ruíz de la Tejera, Jorge Guerra, Virulo, Doimeadiós& Son muchos, pero dentro de las obras me gusta destacar el trabajo de los espectáculos de la Seña del Humor de Matanzas, El infierno, según Virulo; Ciclos de Salamanca, Marketing de Humoris Causa, La divina moneda de Esparadrapo dirigida por Doimeadiós y sin dudas, según mi opinión, el más relevante de los últimos años es Reír es cosa muy seria de Iván Camejo.