Una canción para mamá
No quería caer en el mismo título manido que siempre anunciamos cuando se trata de un regalo para ese querido e inolvidable ser humano que nos trajo a la vida. Por supuesto que se trata de nuestras madres, a menos que seas un therian, te consideres un perro, hijo de una perra. De igual modo, y aunque suene un poco déspota: ¡esa perra es tu madre!
Si desagradable e irrespetuosa deviene esa frase, más complicado resulta poner un título como Música para las madres, porque entramos en un terreno peligroso de dudas: ¿para las madres de quién? Tampoco pensar en hacer la idea más directa y personal, al estilo de Una canción para tu madre o Música para una mamá. La volátil mente del cubano nos podría llevar a lugares y acciones insospechadas, aunque de sobra conocidas.
Fue por eso que, finalmente, decidí poner ese título que encabeza mi propuesta de texto, y que evidentemente trata de música y maternidad. En un día tan señalado como hoy, haremos un pequeño resumen de las tantas canciones que han sido dedicadas a las madres en las diversas épocas y estilos.
Pienso que, entre las más conocidas y tatareadas a nivel internacional, en habla hispana, están Señora, Señora, de Denisse de Kalafe; Amor Eterno, de Rocío Dúrcal; Madre, de Camilo Sesto; Lady Laura, de Roberto Carlos, y el casi himno, Madrecita, compuesta por el cubano Osvaldo Farrés e inmortalizada por varios cantantes, entre ellos el mexicano José José.
Y hablando de cubanos, puedo asegurarles que el repertorio de canciones cubanas dedicadas a las madres es bastante extenso, en géneros y épocas. De mediados del siglo pasado, destaca el bolero Por una mujer, cantado por Benny Moré, El Bárbaro del Ritmo. Muchos especialistas aseguran que el título original de este profundo tema es Por una madre.
De la segunda mitad del siglo XX, la nueva trova hace aportes importantes con inolvidables loas a nuestras progenitoras. Madre, un tema del cantautor Silvio Rodríguez, nos invita recordar su letra cuando dice: «Madre, en tu día, no dejamos de mandarte nuestro amor». Madre, ¿por qué?, fue compuesta por José Raúl García y popularizada por Donato Poveda, a principio de los años ochenta. Los de aquella generación recordarán aquel estribillo que cuestionaba a su progenitora: «Madre, ¿por qué mi verso te parece raro y lo quieres ahuyentar de mi canción, por qué ese arroz tan desgranado, que nunca le equivocas el sabor?». Los tiempos cambian y ahora mismo, el sabor del arroz, no es lo más importante.
También de un trovador cubano-universal, de ese periodo, nos llega Canto de la abuela, de Pablo Milanés, quien en pleno siglo XXI, y en compañía de Athanai, no presentan un hermoso canto titulado Madre y Tierra.
Como un parte aguas de siglos en el 2000, tenemos el tema Madre, del grupo Orichas. El género urbano contemporáneo sigue «rayando la tarjeta» cuando se trata de homenajear a «la pura»: Masi, El Chacal; Madre linda, Yomil; Mima, Los Aldeanos; Madre, con Elvis Manuel, Jerry y Waldo Mendoza.
En otros estilos musicales tenemos, del popular cantante Candido Fabré, Tú no te fuiste, mamá. Lenier Mesa se pregunta: ¿Cómo te pago?; mientras que Javier de la Paz Milanés y Dayron Rodríguez Lobaina retribuyen la deuda, musicalizando los versos de Martí en Mírame Madre; y Tony Ávila se pone muy serio cuando interpreta, con profundo amor, su canción Madre, del disco Timbiriche de 2014.
Como pueden apreciar, son muchos los temas a mano para cantar a mamá en un día como hoy. No obstante, la diversidad de temas y sé que algunos aportarán otras canciones e intérpretes, creo que ninguno supera en popularidad al conocido hit de Eliseo Grenet, ¡Ay, mamá Inés!, inmortalizado en las voces de Rita Montaner e Ignacio Jacinto Villa Fernández, el gran Bola de Nieve, entre muchos grandes de la música cubana.
